“La primera vez que me puse de pie …”

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Por Psikorsky
“La primera vez que me puse de pie en una tabla fue en la acogedora playa de Somo. Fue un momento único, como pueda serlo para todo surfista. No el mismo para todo aquél que se arrime por curiosidad a la playa. Contemplar una ola de medio metro de cristal a medio metro de distancia no es lo mismo para aquél que sólo la ha visto desde la arena.

Fue un verano turístico, viajaba con mi esposa por el Norte, ese lugar indeterminado que veía por primera vez y le ponía caras, carteles, montañas, hierbas, vacas, acentos, humedades, arenas, ríos, piraguas, olas,……..lugares, en definitiva a conocer.

Me gustaba el monte, y probé el descenso de cañones y descubrí los verdores de Asturias y el Sella.

En una tienda recogí unos cuantos folletos de multiaventuras, que prometían sensaciones únicas en un entorno natural envidiable, sano y que emanaba adrenalina de entre sus coloridos mensajes. Entre estos folletos había uno de una escuela de Surf.

¿Surf?

¿Probamos?

Yo me había acercado al mundo de las olas de pequeñín, con tablas de windsurf con sus footstraps puestos, para destrozar la piel en condiciones y algo de windsurf. Nada que ver con el surf que pronto iba a conocer.

Y nada, a probar. El mar, siempre el mar.

En principio mucha vergüenza para entrar en el neopreno, un mundo hasta el pico. Aunque el profesor entraba con facilidad pasando por debajo de las olas. Y evidentemente no iba a ser el primer día el que iba a aprovechar para entrar con estilo, asi que soltaba la tabla y pasaba buceando las olas.

Ya sabéis lo que sigue……… agua, mucha agua en contra y poca agua para ponerme de pie.

Mucha espuma, y dolor mucho dolor en los brazos. Me fui ese primer día sin conseguir alzarme como un titán sino mas bien arrastrarme como un guiñapo pestilente.

La duna que hay en esa playa fue testigo de mis sufrimientos, nadie mas que ella sabe qué infierno acuático pasé ese primer día. No sólo para demostrarme a mi mismo que podría ponerme de pie en cuatro días, (sinceramente pensé que el primer día lo lograría), sino para demostrar a ese profesor que un waterman como yo podría con eso y con mas.

La duna se reía, y los locales que nos acompañaban en nuestros baños nos acogían con cariño y con frase de ánimo, (cosa que desde entonces no he vuelto a encontrar en ninguna playa), locales de la talla de Solar o Echagüe.

Los siguientes días mi dolor en los hombros, a pique de la tendinitis fue a mas y esto hizo que me dosificara un poco y no me tomara las 2 horas de baño como un sin fin de idas y venidas sin conseguir nada. Observé que era asi como se hacía, los locales se mantenían flotando en un lugar desde el que parecía que partían las olas. Y ahí esperaban a que les tocara la breva.

Pude observar algo nuevo. Siempre observo cosas nuevas. Al estar flotando podía ver el fondo. No era así como me imaginaba el feroz atlántico. Había estado en el atlántico, pero el del Sur. A este me lo imaginaba azul oscuro. Pero una gama de verdosos claros me sorprendió, tengo que decirlo, me podía ver los pies en el agua limpia. Me gustaba.

Así queme que me dispuse a esperar y al rato en una de las tantas olas que cogía de rodillas me puse de pie.
Fue un parto sin mucho dolor.
La arena pasaba rápido por debajo.
La tabla era muy inestable.
Corría mucho y los trazos de la espuma de la ola anterior que iban desapareciendo, se movían dejando pasar rayos de sol a través del agua cristalina del rebalaje. La zona no tenía profundidad. Y podía tener sensación de mi avance.

Cuando me caí, porque esa es la manera de acabar las olas de un principiante, algo cambió. La duna seguía mirando como imagino habrá mirado a otros tantos, de los cuales muchos se habrán dado cuenta y otros muchos no. La de risas que se habrá dado y la de sustos que se habrá pegado con estos locos de la tabla. Ahi seguía respetando a los suyos con su silencio, vigilando a los del agua como un socorrista inmenso de arena.

……………………………………………………………………………………………………..

Años después, inmerso ya en la dinámica del surf he vuelto a esa playa a buscar esas antiguas sensaciones, sabores, olores. Inmerso por culpa de esa playa en esta maldita dinámica de idas y venidas a la playa, de viajes a playas de nadie, de búsqueda de olas perfectas.

Me alojé en una casa sita detrás de la duna y por las mañanas bajé a la playa a surfear por la mañana antes que nadie, y bajaba por la duna. Andar por el bosque descalzo, llevarme la humedad del rocío, evitar las zarzas y oler el puro aroma de la mañana no eran nada comparado a aparecer al mar como de un sueño y bajar por la duna. La duna que me vio nacer.

Ahora mi capacidad técnica ha mejorado, (no todo lo que me gustaría, pero ya se sabe), puedo entrar y surfear y disfrutar sin matarme los hombros remando. Tengo la sensación de que el pardo recién llegado sigue ahi luchando como aquél día, tengo la misma sensación de llegar a tu antiguo colegio y ver cómo las puertas no son tan altas como imaginaba ni el recreo era tan amplio como recordaba. Tuve la sensación de estar en mi hogar.

No es la mejor ola del entorno. Son otras cosas.

Gracias a los locales que en tantas ocasiones me han tratado como se trata a un compañero de afición, a otro mas de la playa, como si viviera allí toda la vida, como a un vecino especial. Saben que no soy mas que un viajero respetuoso, que peregrina plácidamente a esa playa (como lo hacen las ballenas al Sur), para encontrarse a sí mismo, para presentar sus respetos a la duna y al Cantábrico mas amable.

Desde hace poco también aparece para saludar a sus amigos. Como era inevitable al final terminas teniendo amigos allá donde surfeas, pero en Somo era mas predecible por la calidad de sus aguas y de sus gentes.

Un día 8 de Mayo de 1971 había medio metro glassy según el diario de un surfer de aquella época….

Mi respeto y agradecimiento a los surfers de Somo.

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6 pensamientos sobre ““La primera vez que me puse de pie …”

  1. Gracias Psiko,tu post me ha hecho recordar las sensaciones de mis primeros baños; solo que lo mío fue aún peor; pués aprendí solo y como me había gastado mi mísero presupuesto en una tabla de 5º pie (pero que ahora se cotizaría mogollón, era una 4 quillas con cola de pez y wringers, de 6’0) no me quedaba para el invento y me lo hice en plan casero con velcro.
    En mi primer baño una corriente como el amazonas me llevó casi hasta el círculo polar,cuando conseguí situarme en el pico, la primera ola me arrolló, arrancó mi invento casero y ¡Tuve que salir arrastrado por un amable paipero!.
    ¿Qué capacidad adictiva tiene esto para que después de este inicio siguiera con ganas de volver al agua?
    Muchas gracias por despertarme estos recuerdos.

  2. Querido Psiko:

    Como local de Somo me ha llegado “muadentro” lo que dices.

    En primer lugar porque yo también miro la duna, el pinar, y siento que miran con indulgencia y que no es la ola más hueca, ni la más rápida, nila más grande (aunque sí es una de las más tabloneras, je,je)pero es la ola que me ha mecido, durante los últimos 20 años (y muy frecuentemente vapuleado)y que ahora mece a mis hijos en sus primeros escarceos acuáticos con la misma paciencia y benevolencia.

    En segundo lugar porque me entristece comprobar que ese espíritu abierto, de recibir a nuevas personas, aprender del que te visita, y acoger como a tí te gustaría ser acogido, esta empezandoa perderse entre las nuevas generaciones que flotan en el agua; lo que no deja de ser una paradoja pues ellos, tienen mucha más capacidad de moverse que la que tuvieron generaciones precedentes a su edad, y, por tanto, deberían estar de vuelta del localismo rancio.

    Un abrazo muy fuerte y bienvenido.

  3. No sabia que dentro de ese cuerpo tan grande,había un Devon Howard;amigo, a mi tambien me has dado mucho en que pensar.Pienso en mi primera pared en cortadura(Cádiz)allá por el 92´.A partir de ese momento tu vida dá un giro impresionante.El surf condiciona tu hasta entonces mundo;lo hace de igual forma con tu familia,amigos,relaciones sentimentales,vacaciones……..y como no con tu mente.Llega a abducirte, y sientes desde entonces esa enfermedad que es el estar¡stoked por el surf!.Te levantas “oliendo” el viento que sopla,te acuerdas de como estuvo aquel dia con levante y te sientes impotente porque es Lunes y ayer soplaba on-shore…
    Bueno amigos, saludos desde Jerez y mi enhorabuena a Irene por la página.Jesus a ver si nos vemos por estos lares, que voy a enseñarte la “sureña malibú”aqui en Cadiz.
    Ivan pisha!esa autocaravana pá criá a las niña en la playa¡

  4. “Una de las mejores cosas del surf son sus historias” dice la sinopsis de Step into Liquid…las historias y los amigos…estamos pensando en un surfari en Semana Santa para conocer tu “sureña malibú” y enseñar a psiko como caben 4 en una furgoneta, biberones y tablones.

    Un abrazo pa los del sur.

  5. Aloha
    Historias como estas me hacen amar cada dia mas esto…
    Mahalo
    inocent

  6. Me gustaría publicar la cantidad de imágenes y sensaciones recientes que se aglomeran en mi cabeza.

    Fer, novato cerca de la cuarentena, y aprendiz en Somo.

    Saludos y gracias

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